El Dedaísmo

sábado, octubre 01, 2005

Exordio

Junto con el Real Madrid, N., la editorial El Acantilado y la comida mexicana, siempre he amado, por su belleza -y por ese orden-, las palabras que arrancan con la sílaba de. Una noche de la Primavera de Praga, después de varias pivos, antes de otras tantas, le confesé al señor Ernest Delaosa esa devoción. Le seduje con tres o cuatro giros (desazón, desasosiego, desaire, delirio) y deinmediato se adhirió a este cenáculo hedonista y lexicográfico, el Dedaísta, que quedará oficializado a continuación. Así, mi entusiasta compañero empezó a desenvainar, fruto de la inercia y de su también profunda -aunque hasta ahora subrepticia y desconocida- admiración, otros tantos seductores términos (desalmado, derrengado, desabrido, desencuentro).

[Noche para diletantes. Noche de terciopelo que se prolonga en el tiempo como una estación. Tic toc tic toc, pasan las horas pero permanece incólume la oscuridad, un personaje más que se refleja en el espejo del Vltava junto a la luna llena, las bóvedas arrogantes de Malá Strana y las hipnotizadoras voces dedaístas]

Inspirados por el jazz del Club de Joe, primero, radicado en Namesti Republiky; por la música electrónica del Roxy, después; por el traqueteo de los tranvías y el intercambio de insultos entre Bukowski y una señora checa muy parecida a un jugador lituano de baloncesto, más tarde, y por el silencio de nuestro refugio de socialismo real, Hostivar, finalmente, el señor Delaosa y yo estuvimos ligando hermosas palabras durante toda la noche para satisfacer nuestro Dedaísmo.

De este modo, a partir de hoy, se inaugurará este movimiento que quedará abierto a todo aquél que respete el siguiente decálogo normativo.

viernes, septiembre 30, 2005

El Decálogo Normativo Fundacional del Dedaísmo


1. Amarás las palabras que comiencen con la sílaba de sobre todas las cosas.

2. Respetarás desazón, desasosiego y desencuentro mucho más que a ti mismo.

3. Matarás al dequeísta.

4. Jamás desearás al diccionario de enfrente para buscar voces iniciadas por de. La falta de espontaneidad, así como los términos con un empleo injustificado, desenfocan y desacreditan el dedaísmo.

5. No utilizarás en vano derrengado.

6. Desafiarás el canon y el buen gusto para que el Dedaísmo (giro que desarreboza la pasión de los dedaístas por el Dadaísmo, por sus artistas y escritores que, como Man Ray o André Bretón, se enfrentaron al absurdo de su época y denigraron todos los modos de expresión tradicionales) no sea un estilo delicuescente.

7. Nunca investigarás las tesis principales del deconstructivismo. Desde ahora, Barthes es el demonio.

8. Ninguna voz iniciada por la sílaba de podrá ser utilizada como sinónimo de otra voz iniciada por la sílaba de. De igual manera, no existen los antónimos para los dedaístas. Nuestras palabras se emplearán por concatenación, por omisión o por atracción léxica. Jamás por una insidiosa, burda y detrítica comparación.

9. Dentífrico no empieza por de. El uso correcto ha de ser ntífrico. Se trata de un término infiltrado por gente deleznable y delictuosa. Espartanos de la palabra. Del léxico prefabricado.

10. Bendiga Dedekind, matemático del infinito, todos y cada uno de los mandamientos precedentes. Él, y sólo él, patrocinará todo festín neológico al que cada noche se vean abocados los dedaístas.


Luis Delaosa, Ernest, el que todo lo pierde.

Por delirium tremens.
Davide Granda, Bukowski, el que todo lo olvida.

Por desastrado.

Miembros fundadores.

Dejvicka. Praga. 3 de junio de 2004.